martes, 18 de junio de 2013

La Comunidad destruirá 824 tumbas visigodas en Vicálvaro tras excavarlas

Las obras de urbanización del barrio de Los Ahijones, en Vicálvaro, desenterraron en 2010 una necrópolis visigoda con 824 tumbas y restos de 1.500 individuos de entre finales del siglo V y el VII. Ahora, en 2013, esa historia llega a su fin: una vez excavado, el Gobierno regional ha decidido destruir el descubrimiento porque “carece de relevancia para conservarlo”.
Hace tres años, el Ejecutivo autorizó una intervención arqueológica y ordenó excavar el área, de tres hectáreas, extrayendo y documentando los restos. Sin embargo, el yacimiento no se protegará pues se encuentra en “un estado muy precario”. Los restos metálicos y cerámicos hallados fueron trasladados al Museo Arqueológico regional. De hecho, los huesos humanos se encuentran a la espera de decidir si serán destruidos o enterrados en otro lugar.
La necrópolis, una vez documentada, será destruida para levantar allí calles y parques del nuevo barrio. El desarrollo urbanístico de Los Ahijones data de 2004, pero la ejecución de las 15.400 viviendas previstas se ha ido demorando. Hasta ahora sólo se ha realizado un 5% del movimiento de tierras previsto. Suficiente en cualquier caso para descubrir el yacimiento.
El director regional de Patrimonio Histórico, Ignacio Muñoz, contó ayer a EL PAÍS que no se trata de un enclave excepcional; hay otros 60 en toda la región de esa época, y al menos dos (Los Remedios, en Colmenar Viejo; y Sieteiglesias, en Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias) se conservan en mejor estado, han sido adaptados como museo “y va mucha gente a verlos”. “En el caso de Vicálvaro, la zona es de difícil acceso (aún no ha sido urbanizada y carece de calles), y las tumbas son más precarias; por ello, en vez de museizarlo se decidió que era más interesante realizar una excavación y estudio de los restos”, añadió.
La excavación ya está concluida. Es una de las necrópolis de mayor tamaño de la región, en parte porque, dado que no se iba a conservar, se decidió excavarla entera. Las fosas, a 30 centímetros de profundidad, miden entre 160 y 170 centímetros de largo y medio metro de ancho. Los cráneos rescatados estaban orientados al este. Se han hallado ajuares con restos metálicos y cerámicos (puñales, broches, etcétera).
Los visigodos no enterraban a sus muertos junto a sus poblaciones, así que en los alrededores, quizá a kilómetros de distancia, debía haber un importante enclave muy poblado, dado el tamaño de la necrópolis, que aún no ha sido descubierto. Junto a las tumbas no se han encontrado restos de cabañas o construcciones.
Los visigodos fueron un pueblo germánico que penetró en el Imperio Romano en el siglo IV y conquistó la península ibérica a inicios del V. En el VIII fueron barridos por los musulmanes.
La concejal socialista Ana García D'Atri pidió ayer en la comisión municipal de Las Artes que se paralice la urbanización del área sobre la que se asienta el yacimiento, para preservarlo y convertirlo en un hito arqueológico de Vicálvaro. “Cambiaría la concepción cultural de un distrito sin apenas patrimonio, en el que solo hay instalaciones deportivas y el parque Faunia”, añadió.
El Grupo Municipal Socialista, liderado por Jaime Lissavetzky, pide al Ayuntamiento que cree “zona de reserva” ahora que “todavía es posible”, “antes de que las juntas de compensación de Los Ahijones eliminen cualquier rastro del yacimiento”.
Lissavetzky insiste en la necesidad de preservar el equilibrio entre el desarrollo y el patrimonio, siempre protegiendo este último.
El Tribunal Supremo anuló en septiembre del año pasado el desarrollo urbanístico de Los Ahijones (y el resto de nuevos barrios de Madrid), convirtiendo el área de nuevo en suelo sin urbanizar.
El Ayuntamiento trabaja ahora a marchas forzadas para tener listo, antes de que acabe el verano, un nuevo plan que devuelva la zona al estado anterior a la sentencia; en ese proyecto se podría hacer un excepción con la zona del yacimiento.
El área municipal de Patrimonio se remitió ayer a la decisión de la Comunidad de excavar, documental y destruir la necrópolis. Este diario no ha podido averiguar si se asienta sobre suelo privado o público.

lunes, 17 de junio de 2013

La destrucción del entorno natural e histórico.

El agotamiento de muchos recursos vitales para nuestra especie –a consecuencia de su dilapidación o de su destrucción, fruto de comportamientos consciente o inconscientemente depredadores orientados por la búsqueda de beneficios particulares a corto plazo- constituye uno de los más preocupantes problemas de la actual situación de emergencia planetaria.
Conviene comenzar reflexionado acerca del significado de “recurso”, definido en los diccionarios como "bien" o "medio de subsistencia", por lo que tan recurso natural puede considerarse un yacimiento mineral explotable o una bolsa de petróleo, como un bosque, o el aire respirable...
De hecho, lo que consideramos recurso ha ido cambiando con el tiempo. El petróleo, por ejemplo, era ya conocido hace miles de años, siempre tuvo las mismas características y propiedades, pero su aparición como recurso energético es muy reciente, cuando la sociedad ha sido capaz de explotarlo técnicamente. Y otro tanto se podría decir de muchos minerales, de recursos de los fondos marinos, de los saltos de agua o de la energía solar, que obviamente siempre han estado ahí.
Por otra parte, la idea de recurso lleva asociada la de limitación, la de algo que es valioso para satisfacer necesidades pero que no está al alcance de todos. Por eso, el agotamiento de los recursos es uno de los problemas que más preocupa socialmente, como se evidenció en la primera Cumbre de la Tierra organizada por Naciones Unidas en Río en 1992.
Se explicó entonces que el consumo de algunos recursos clave superaba en un 25% las posibilidades de recuperación de la Tierra. Y cinco años después, en el llamado Foro de Río + 5, se alertó sobre la aceleración del proceso, de forma que el consumo a escala planetaria superaba ya en un 33% a las posibilidades de recuperación. Según manifestaron en ese foro los expertos: "si fuera posible extender a todos los seres humanos el nivel de consumo de los países desarrollados, sería necesario contar con tres planetas para atender a la demanda global”.
Dicho con otras palabras: nos enfrentamos a un grave problema de agotamiento de recursos esenciales a pesar de que la mayoría de los seres humanos tienen un reducido acceso a los mismos. Un agotamiento de recursos que ha jugado un papel determinante, aunque no exclusivo en el colapso de pasadas civilizaciones y que ahora amenaza con conducir "al colapso de la sociedad mundial en su conjunto" (Diamond, 2006). ¿Y cuáles son los recursos esenciales cuyo agotamiento está planteando problemas?

Resulta obligado, claro está, referirse al agotamiento de los recursos energéticos fósiles, que aparece como uno de los ejemplos más claros. Sin embargo, los comportamientos sociales en nuestros países desarrollados no muestran una real comprensión del problema: seguimos construyendo vehículos que queman alegremente cantidades crecientes de petróleo, sin tener en cuenta, ni las previsiones de su agotamiento, ni tampoco los problemas que provoca su combustión (ver una contaminación sin fronteras) o el hecho de que constituye la materia prima, en ocasiones exclusiva, de multitud de materiales sintéticos (fibras, plásticos, cauchos, medicamentos…). Al quemar petróleo estamos privando a las generaciones futuras de una valiosísima materia prima.
Naturalmente resulta difícil predecir con precisión cuánto tiempo podremos seguir disponiendo de petróleo, carbón o gas natural. La respuesta depende de las reservas estimadas y del ritmo de consumo mundial. Y ambas cosas están sujetas a variaciones: se siguen realizando prospecciones en busca de nuevos yacimientos e incluso se está volviendo a extraer petróleo de yacimientos que hace tiempo fueron abandonados como no rentables. Pero las tendencias son cada vez más claras y ni los más optimistas pueden ignorar que se trata de recursos fósiles no renovables, cuya extracción resulta cada vez más costosa, lo que se traduce en un encarecimiento progresivo del petróleo, que se ha disparado de forma alarmante tras la invasión de Irak.
La evidencia fundamentada de que se está alcanzando el cenit de la producción petrolífera (“peak oil”) se ha convertido en un motivo de muy seria preocupación, como muestran documentados trabajos en los que se analizan las consecuencias de un “mundo de baja energía (Ballenilla, 2005) y ha dado lugar a la creación en 2009 de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), con el cometido de asesorar a los países en materia de política energética y de promover el desarrollo de las energías renovables.
Pero, desgraciadamente, la situación de emergencia planetaria no es atribuible a un único problema, por muy grave que sea el agotamiento del petróleo. De hecho, algunos temen que no llegue a agotarse lo suficientemente aprisa para poner freno al acelerado cambio climáticoque está provocando su combustión (Lynas, 2004). Y si seguimos considerando el problema del agotamiento de recursos, para la inmensa mayoría de la población mundial resulta tanto o más grave el proceso de desertización y drástico descenso de los recursos hídricos, un recurso esencial tan sólo aparentemente renovable, en cuyo acceso se dan desequilibrios insostenibles  y al que, por su importancia vital, hemos dedicado específicamente uno de los temas de acción clave (Nueva cultura del agua).

Y es preciso referirse a otros muchos recursos que han sufrido una drástica disminución como, por ejemplo, las pesquerías. Alteraciones ecológicas, como las provocadas en la desembocadura de los ríos, a las que no se deja llegar suficiente agua, o la utilización de técnicas como las redes de arrastre, han esquilmado irreversiblemente muchos caladeros. Algunas de las especies comerciales se encuentran por debajo de un 1% respecto a sus existencias de hace unas décadas, con los consiguientes conflictos entre países y comunidades pesqueras: miles de pescadores se han quedado sin trabajo en países como Canadá o España, obligando al desguace de las flotas. Según un reciente estudio (Worm et al., 2006), el conjunto de la fauna marina se encuentra en una situación de auténtico peligro lo que repercutirá en la calidad de vida de la especie humana ya que, entre otras cosas, el mar provee del 50 % del oxígeno que respiramos y constituye un filtro para la contaminación, además de una fuente de alimento esencial. En dicha investigación se señala que el 30 % de las especies marinas que se pescaban ya se ha colapsado, lo que significa que su número total se ha reducido en un 90 % desde 1950 y que, si no se toman medidas urgentes, las especies que en la actualidad capturan las flotas pesqueras entrarán en situación de colapso antes de 2050.
Los problemas y desequilibrios se potencian así mutuamente, poniendo en peligro la supervivencia de la especie humana. Un ejemplo claro de ello lo constituye otro recurso esencial en retroceso: el de la masa forestal. En los últimos 100 años el planeta ha perdido casi la mitad de su superficie forestal. Y, como señalan informes de la FAO (Organización de la Alimentación y la Agricultura, http://www.fao.org/index_es.htm) la Tierra sigue perdiendo de forma neta cada año 11,2 millones de hectáreas de bosques vírgenes. Esto sucede, según informes del Fondo Mundial para la Naturaleza (http://www.wwf.es/), como consecuencia fundamentalmente de su uso como fuente de energía (cerca de 2000 millones de personas en el mundo dependen de la leña como combustible), de la expansión agrícola y ganadera y de la minería y de las actividades de compañías madereras que, a menudo, escapan a todo control. Un informe del gobierno brasileño reconocía en 1999 que el 80% de la madera extraída de la Amazonía se obtenía sin permiso. Y las áreas taladas de bosque tropical en África corresponden a especies que tardan más de doscientos años en crecer. Un problema al que se ha venido a sumar la deforestación que está provocando la explotación del cotlán en África con gran impacto, además, en la biodiversidad.
Esta disminución de los bosques, particularmente grave en el caso de las selvas tropicales, no sólo incrementa el efecto invernadero, al reducirse la absorción del dióxido de carbono (ver cambio climático) sino que, además, agrava el descenso de los recursos hídricos: a medida que la cubierta forestal mengua, aumenta lógicamente la escorrentía de la lluvia, lo que favorece las inundaciones, la erosión del suelo y reduce la cantidad que se filtra en la tierra para recargar los acuíferos.
No olvidemos, por otra parte, que en los bosques vive entre el 50 y el 90 por ciento de todas las especies terrestres, por lo que su retroceso va acompañado de una gravísima pérdida de biodiversidad (Delibes y Delibes, 2005). Y aún hay más problemas derivados de la reducción de la masa forestal: conforme se va facilitando el acceso a los bosques con carreteras para recoger los árboles talados, etc., éstos se hacen más secos y más susceptibles a los incendios, lo que reduce aún más la masa boscosa y ello, a su vez, hace que menos agua de lluvia se filtre en la tierra… y así se abre una espiral realmente infernal: nunca ha habido incendios como los de estos últimos años en las selvas tropicales de Borneo, Java, 
Sumatra… La tala de árboles para la venta de la madera y la quema de terrenos para prepararlos para la agricultura, unidos a fuegos espontáneos, llegaron a formar una columna de humo que se dispersó más de un millón de km2 y que afectó a 70 millones de personas de ciudades muy alejadas. Y lo mismo ha ocurrido repetidamente en la selva amazónica. Y ello se relaciona con la pérdida de otro recurso natural: el suelo cultivable, justamente cuando nos encontramos en el momento de aumento de la demanda alimentaria más grande de toda la historia. Se trata de otro ejemplo de vinculación de múltiples problemas. Tenemos, por una parte, la incidencia del crecimiento de las ciudades y del número de carreteras a costa de suelos fértiles. Así, desde los años ochenta se pierden en China más de 400000 hectáreas de tierras de labor cada año debido al auge de la construcción y al crecimiento industrial, y lo mismo ocurre con otros países asiáticos, como Corea, Indonesia y Japón, en los que la rápida industrialización devora las tierras agrícolas y, como consecuencia, deben importar más del 70 % de los cereales que consumen.
Por otra parte, las talas e incendios se realizan, supuestamente, para disponer de más suelo cultivable, pero el resultado suele ser una degradación total al cabo de muy poco tiempo: es lo que ocurre en las selvas tropicales. Por ejemplo, los gobiernos brasileños, a principios de la década de los 80, incentivaron la colonización de algunas zonas del bosque tropical, contando con la supuesta fertilidad de un suelo capaz de hacer crecer tan frondosa vegetación. Pero al cabo de poco tiempo de haber talado y quemado grandes extensiones, ese suelo fértil, de muy escaso espesor, había sido arrastrado por las aguas al no contar con la fijación de los árboles; y las extraordinarias cosechas del primer año disminuyeron drásticamente. Pero era ya tarde para rectificar y en esas zonas no se puede seguir cultivando… ni crecerá de nuevo el bosque, contribuyendo así al incremento del efecto invernadero.
Esta deforestación ha continuado en Brasil. A través de observaciones vía satélite se ha podido seguir la expansión de las zonas deforestadas. Cada año se dan cifras que comparan el tamaño de las zonas deforestadas en la Amazonía con el de regiones como Galicia o países como Bélgica, mientras "megaincendios" de extensión semejante prosiguen año tras año, siempre con idénticos resultados de pérdida de suelo por la erosión.
Este fenómeno de la erosión destructiva se ha producido en muchas otras zonas del planeta por el afán de ampliar las superficies cultivadas a tierras marginales. En lo que fue la URSS, la ampliación de los cultivos en las llamadas tierras vírgenes apareció como una gran conquista, pero muchas de esas tierras se han perdido ya debido a la erosión. Un caso paradigmático de desastre ecológico provocado por esa política de ampliación de tierras cultivadas es el que se ha producido en torno al Mar de Aral: se desviaron los ríos que vertían en él para irrigar campos de algodón y el resultado ha sido la desecación de un mar que era navegable. Y lo peor es que el viento ha esparcido la sal del lecho seco por los campos de cultivo, poniendo fin a una prosperidad de apenas dos décadas.
Pero una de las causas más importantes de la degradación del suelo cultivable procede de la agricultura intensivaque se traduce en erosión eólica, apisonamiento de los suelos por el paso de maquinaria pesada, alteración de la composición química de los suelos. Se habla de una espiral de degradación que ha afectado ya a la mitad de los suelos cultivables.
Por otra parte, el uso de biocombustibles, como el bioetanol o el biodiésel, está impulsando el uso de maíz, soja, etc., que era destinado al consumo humano, lo que no sólo está contribuyendo a la escasez de estos productos sino que además está provocando deforestaciones para contar con nuevas superficies de cultivo, pérdida de biodiversidad e incremento de los costes en la industria alimentaria. Afortunadamente las críticas a estos biocombustibles está promoviendo la investigación en alternativas más limpias: los denominados biocombustibles de segunda generación que se producen a partir del aprovechamiento de gramíneas, paja, desechos agrícolas, residuos orgánicos humanos y de animales, etc.
Y no debemos olvidar esos recursos fundamentales –pero a menudo ignorados como recursos porque aparentemente “no cuestan dinero”- que suponen los sumideros (la atmósfera, los mares, el propio suelo) en los que se diluyen y en ocasiones se neutralizan los productos contaminantes fruto de la actividad humana. Y se trata de recursos que estamos también perdiendo: los suelos, los océanos, el aire, están saturándose de sustancias contaminantes. Particularmente grave es el hecho de que los océanos (que contienen unas 50 veces más CO2 disuelto que la atmósfera) y suelos como el permafrost ártico están transformándose, al elevarse la temperatura, de sumideros en fuentes de CO2 y metano, amenazando con un fatal incremento del efecto invernadero (Pearce, 2007).
Una vez más podemos ver la vinculación de los problemas, sin que, desafortunadamente, podamos pensar en encontrar solución, aisladamente, a ninguno de ellos. Pero las soluciones a la situación de emergencia planetaria existen y han sido apuntadas por los mismos expertos que han señalado los problemas: se trata de poner en marcha, conjuntamente, medidas tecnológicas (Tecnologías para la sostenibilidad), cambios de comportamientos y estilos de vida (Educación para la sostenibilidad) y políticas (Gobernanza universal).
No todas son medidas sencillas, por supuesto, pero es urgente comenzar a aplicarlas, como afirma Brown (2004), con “una movilización como en tiempos de guerra” y prestar la debida atención a las “Pautas para aplicar el principio de precaución a la conservación de la biodiversidad y la gestión de los recursos naturales” (http://www.pprinciple.net/). Todos podemos y debemos aplicar las “3R” (reducir, reutilizar y reciclar) y contribuir a la necesaria toma de decisiones. Estimaciones como las que proporciona el cálculo de la mochila ecológica de cada producto (que indica la cantidad de materiales que se suman durante el ciclo de vida de dicho producto) pueden ayudarnos a esta toma de decisiones. Así, por ejemplo, una bandeja de madera de 1.5 Kg de peso tiene una mochila ecológica de algo más de 2 kg, mientras que si se trata de una bandeja de cobre, que preste los mismos servicios, su mochila puede superar la media tonelada. Igualmente relevante es el cálculo de aquellos recursos esenciales, como el agua, que se utilizan en la elaboración de un producto, aunque no aparezcan en el producto final, por lo que reciben el nombre de “virtuales”.
En definitiva, el peligro de agotamiento de recursos y de transformación antrópica de los ecosistemas, debidos a nuestras formas de vida, es realmente muy elevado y exige la urgente adopción de medidas de ahorro.




Achivos Fotográficos de Cataluña

Nos complace presentaros la primera edición electrónica del Inventario de Archivos Fotográficos de Cataluña que incluye diversa información relativa a archivos fotográficos de nuestro país.


Al presentar esta primera recopilación, hemos iniciado un camino largo y muy interesante, que nos permitirá, sin duda, poder dar a conocer una muy amplia visión del patrimonio fotográfico de Cataluña, público y privado.
Azimut Serveis Informàtics y en concreto, el Departamento de Sistemas Documentales, estamos trabajando con la intención de publicitar las temáticas de centenares de archivos públicos, dependientes de las diferentes administraciones y ámbitos de gobierno. Hay que destacar que en esta gestión hemos encontrado siempre la máxima colaboración de los responsables de los servicios de archivo. La falta de datos en el momento de cerrar esta primera edición, está directamente relacionada con la propia situación de los fondos fotográficos, muchos de ellos sin organizar.
Hemos querido además, situar esta información al lado de los archivos privados, de tipo comercial y de los profesionales de la fotografía. Nuestra intención es abrir cada vez más la oferta de imágenes al mundo editorial y de la comunicación, facilitando su búsqueda y utilización.
La siguiente edición en papel del Inventario de Archivos Fotográficos de Cataluña en otoño de 1999, cerrará el proceso de recogida y organización de datos.
Nuestro equipo espera y desea que esta nueva publicación se convierta en un instrumento útil para localizar y conocer con detalle los fondos de imágenes existentes en nuestro país.


http://youtu.be/G1ZOrv-V0RE


jueves, 13 de junio de 2013

MODELOS

VICTOR VALDES Y YOLANDA CARDONA 


El guardameta Víctor Valdés y su pareja, Yolanda Cardona, han dejado claro que lo que hay entre ellos es pura química. Juntos han protagonizado una sesión fotográfica muy sexy con un excelente resultado según la opinión pública y los grandes medios de comunicación.

“Me siento muy afortunado de tener a mi mujer siempre a mi lado. Como pareja congeniamos a la perfección desde el primer día que estamos juntos”, afirma el deportista. Y es que la tracción y la compenetración que hay entre ambos es más que evidente.
A punto de cumplir la treintena, el portero blaugrana puede presumir de físico, y no ha dudado en quitarse la camiseta para enseñar lo que su mujer, la modelo Yolanda Cardona, disfruta a diario.
La pareja ha protagonizado un reportaje lleno de sensualidad con tórridas imágenes que hacen subir la temperatura.
El futbolista está viviendo uno de sus mejores momentos profesionales vistiendo la camiseta del Barcelona y fuera del terreno de juego está claro que tampoco le va nada mal gracias a Yolanda.

MODELOS

Los modelos son personas que posan frente a las cámaras para hacer publicidad...
Hay modelos que no solo se dedican a eso, también se dedican a otra profesión como jugadores de fútbol, cantantes... Así, llama la atención de la gente al ver que la colonia o ropa la lleva un famoso y se la compren.

Xabi Alonso: No solo se dedica a ser modelo, también es jugador de fútbol, Real Madrid.


Shakira: Hace mucha publicidad de colonia, pero también le gusta posar frente a las cámaras y sobre todo es cantante.



martes, 11 de junio de 2013

"Los comics en el periódico EL MUNDO"

El cumpleaños de Superman
Se han cumplido 75 años de la aparición de Superman, en el primer número de "Action Comics", la serie de libros de historietas de una compañía que pasaría a ser de Warner Bros. Pero sería más justo decir que Superman cumple 80 años, no 75. Porque fue en 1933 cuando los estudiantes judíos Jerry Siegel y Joe Shuster, que más tarde venderían los derechos a esa empresa, publicaron un cuento mimeografiado en el que el personaje aparecía por primera vez.            
En la versión mimeografiada, Superman era el malo: un megalómano que quiere conquistar el mundo, al que sus poderes le resultan efímeros. Cinco años después, resurge como el héroe que conocemos, dispuesto a hacer cumplir el código moral y legal de una ciudad ficticia.
La razón de la perdurabilidad del personaje, pienso, es doble: expresa una esencia de la sociedad estadounidense pero también una capacidad para adaptarse a sus oscilaciones ideológicas.       
Lo segundo es más obvio. Cuando nació, en tiempos de la Gran Depresión, Superman era más bien de izquierda: en la estela del "New Deal" de Roosevelt, luchaba por el pobre y contra el explotador capitalista. En la Segunda Guerra Mundial fue el enemigo de los "japanazis"(Goebbels, acusando el golpe, llamó a Stiegel, el creador, "mentalmente circunciso"). Hasta que, ya en la derecha, Superman pasó a ser el guardián de la paz mundial en plena Guerra Fría y promotor del "sueño americano". Más recientemente se ha insinuado en él una dimensión ecologista.
Lo esencial, en cambio, no es ni de izquierda ni de derecha. Reúne tres elementos que han incrustado a Superman en la psiquis de sucesivas generaciones estadounidenses. Uno es religioso. La religión es, junto con la libertad individual, el barro del que está hecho el país. En Superman hay algo de Moisés y de Jesús. En el muchacho al que sus padres sacan de su planeta, Krypton, para salvarlo y que llega a otra tierra, huérfano y con una misión, hay algo del profeta hebreo. En el hijo enviado por el padre a la Tierra a encarnarse en un hombre (Clark Kent), hay algo de Jesús.
El segundo elemento es la inmigración. Superman es inmigrante. Cuando el personaje fue creado, todavía era reciente la etapa, que va de 1870 a 1920, en que decenas de millones de europeos de muy distinto origen habían enriquecido y diversificado la composición del país. Que los creadores del superhombre fuesen judíos reforzaba la conexión, pues los judíos de Europa central y oriental habían sido parte sustancial de esa inmigración reciente. El trauma del Holocausto robusteció la dimensión del inmigrante en Superman.
El tercer elemento es el moral. Pocas sociedades llevan tan presente en su credo la antinomia del bien y el mal, y de la ley como su espejo. La idea original del superhombre es, por cierto, muy distinta: viene de Nietzche y su Übermensch, palabra que significa "más allá del hombre". Pero George Bernard Shaw, el primero que la hizo suya en inglés, la tradujo como "Superman".  En la versión germana, el "superhombre" es el que ha reemplazado a Dios, ya muerto, como fuente de valores; Superman, en cambio, no reemplaza los valores de Dios: los hace suyos en la tierra,defendiendo el código moral de la ciudad (la ficticia Metrópolis), cuya raíz es, aunque esto no se diga así, la tradición judeocristiana y que está presidido por las nociones de libertad y Derecho.
La idea de la devoción a algo más allá del mundo material es redentora; la idea de un espacio donde no importa el origen es igualitarista en el buen sentido de la palabra; por fin, la idea de un código moral al que la ley y las acciones de los hombres se someten es una idea que remite a la tradición tomista del derecho natural, en que la democracia liberal de Occidente basa parte de su evolución.
Por tanto: religión, inmigración y moral son lo que hace de Superman una figura quintaesencialmente estadounidense. El éxito universal de este personaje nos dice que no son valores exclusivos de los Estados Unidos y, tácitamente, que ellos tienen validez aún si este país se aparte de su propio credo.
Superman no podría ser el más perdurable de los héroes del cómic estadounidense si el ciudadano común, además de entretenerse con él, no intuyese algo de esto.

El superhéroe que ama a las mujeres

Una buena y rebelde mata de pelo. Un cuerpo esmirriado encerrado en los jirones de un traje rojo y unos calzoncillos blancos. Un capa floreada al viento. Y ¡zas! aquí está Supermaj, el Superman que salva a las egipcias de los acosadores que merodean por autobuses, calles o líneas de metro. ¿Sus superpoderes? Romper el tabú de la culpa que sepulta a las víctimas y demostrar que hay hombres que sí aman a las mujeres.
"Supermaj no fue una decisión muy meditada. Cuando sientes el acoso sexual alrededor de ti y escuchas historias de tu hermana, amiga o novia piensas en lo que puedes hacer. Y te dices ¿por qué no crear un superhéroe que defienda a las mujeres?", cuenta a ELMUNDO.es Ahmed Majluf, padre de la criatura.
Dicho y hecho. El dibujante inventó a Supermaj, una suerte de alter ego y un "tipo corriente" que quiere hacer algo para frenar la pesadilla. Su primera historieta nació en 2008 en las páginas del diario opositor 'Al Dustur'. Aquel año, en plena dictadura de Hosni Mubarak, el problema ya resultaba evidente. Aprovechando el gentío que llena las calles en las principales festividades musulmanas, se registraron brutales imágenes de persecución a mujeres.
Pese a los esfuerzos del aparato policial y los peces gordos del régimen por ocultar los incidentes, un estudio elaborado por el Centro Egipcio para los Derechos de las Mujeres desveló entonces que el 83% del millar de egipcias encuestadas había reconocido sufrir acoso sexual. Para la mitad de ellas, resultaba además una tortura diaria. El 62,4% de los hombres confesó que practicaban el acoso.
Lejos de enmudecer, la epidemia reapareció tras las revueltas que derrotaron al autócrata. A los comentarios obscenos, las miradas lascivas, los inoportunos roces o las llamadas telefónicas de desconocidos se sumaron los ataques y las violaciones -cuya autoría jamás ha sido esclarecida- a mujeres mientras se manifestaban en el perímetro revolucionario de Tahrir.
Un reciente estudio de ONU Mujeres sugiere que el 99,3% de las egipcias encuestadas reconocían haber sido blanco de acoso sexual. Los egipcios no se han cruzado de brazos: han creado un callejero interactivo que reúne los puntos más recurrentes de acoso en la capital y han surgido patrullas que vigilan la plaza en las jornadas de protestas, evitan asaltos o rescatan a las víctimas cuando son atacadas por la turba de hombres.
Las autoridades y sus nuevos inquilinos exhiben la misma apatía que antaño. Y ruidosos predicadores salafistas (rigoristas) como Abu Islam han sido claros al dejar caer el estigma sobre las víctimas: "Dicen que las mujeres son una línea roja. ¡Dicen que son una línea roja las mujeres desnudas que van a la plaza Tahrir porque quieren ser violadas!", lanzó el clérigo el pasado febrero desde su canal de televisión.
Así las cosas, Supermaj ha acudido a la llamada. El modesto superhéroe ha resucitado en la revista 'Tok Tok', una publicación de cómic para adultos surgida en las postrimerías del régimen pero impulsada por las primeras bocanadas de libertad. "Las historietas pueden ayudar a combatir el acoso. Quizás las chicas y los chicos se den cuenta de que ellos son los verdaderos héroes que deben luchar contra los abusos", apunta Majluf.
Supermaj es un superhéroe atípico porque busca ser prescindible, hacer un día un callado mutis por el foro. En las primeras entregas las acosadas le suplicaban auxilio y él acudía raudo a salvarlas. En las últimas aventuras, en cambio, las víctimas plantan cara solas a sus verdugos. Les delatan y denuncian. "Cada uno de nosotros es Supermaj. Todos tratamos de ser un héroe. Unas veces lo logramos, otras no", argumenta el dibujante, sorprendido aún por la repercusión de su hijo de papel. "Los comentarios han sido muy positivos. Especialmente de las mujeres que quieren sentir que la sociedad comprende su inquietud".
Si hace unos meses Supermaj lograba espantar a un extraño Santa Claus, su nueva aventura aborda el acoso a una joven que trata de abrirse camino en la animada vida política egipcia. "La conclusión -señala Majluf- es que no hacen falta superhéroes para luchar contra el acoso". Pero mientras los abusos sean un macabro juego de los días festivos, Supermaj -con más entrega que poderes sobrenaturales- tendrá una misión que cumplir. Una razón para existir.





lunes, 10 de junio de 2013

"EL MUNDO"

DEFENSA NUCLEAR CONTRA ASTEROIDES
El Director del Centro de Investigación para el Desvío de Asteroides de la Universidad de Iowa, Bong Wie, se mostró contundente al postular que la mejor defensa que se tiene contra algún asteroide que pretenda impactar contra la Tierra son las armas nucleares.
Así, desarrolla un proyecto llamado "Vehículo interceptor de asteroides de alta velocidad" o HAIV por sus siglas en inglés y consiste en la creación de una nave no tripulada que impactaría al asteroide en cuestión en dos fases.
La primera fase es cuando un segmento de la nave se separa del cuerpo principal e impacta en la superficie del asteroide creando un cráter. En la segunda etapa el módulo principal da en el cráter y detona la carga nuclear necesaria para desarmar el peligro del asteroide.
Este modelo ya ha sido probado con éxito, sin carga nuclear, en pequeños asteroides y en la superficie de la luna. Bong Wie acepta que aún es polémico el uso de armas nucleares en el espacio; sin embargo, comenta, es la única opción  que tendríamos en el caso de una colisión inminente de un asteroide y la más viable dado que su desarrollo tomaría idealmente un año.
Este proyecto está siendo desarrollado actualmente, pero cuenta con fondos únicamente hasta el 2014 y Bong Wie asegura que será complicado obtener más fondos debido a la falta de una Agencia de Defensa Planetaria.