Durante
el siglo XIV la ciudad experimenta una acentuada crisis económica
que afecta a la población. Esta crisis viene acentuada por una serie
de acontecimientos climáticos en toda Europa que merman enormemente
las cosechas, produciendo hambrunas y endeudamiento entre los
campesinos. Todas estas circunstancias son agravadas aún más si
cabe con la llegada de la peste a León entre los años 1349 y 1350,
la cual provoca una gran mortandad en la zona, despoblando pueblos y
reduciendo, según fuentes de la época, en más de un cuarto la
población.
Por
si todo esto fuera poco, en estos años se vive una inestabilidad
política que produce continuas tensiones que a menudo desembocan en
conflictos armados. Éstos a menudo afectan a la población civil,
que ve como sus cosechas son destruidas o como los jóvenes tienen
que marchar a la guerra.
No
obstante, con el cambio de siglo, las cosas comienzan a mejorar,
viéndose un incremento en la población de la zona. Éste se nota en
la ciudad en la edificación de nuevas casas, reconstrucción de las
anteriores y ensanche de los arrabales. Se habla en estos años
incluso de hacer una cerca que comprendiese el arrabal de la parte
oriental de la ciudad, abarcando las iglesias de San Lorenzo, San
Pedro de los Huertos y San Salvador del Nido de la Cigüeña. Así,
León cuenta a finales de siglo con una población entre los cuatro y
cinco mil habitantes; sin embargo muchas ciudades de los alrededores
experimentan crecimientos mayores; así, Burgos cuenta con diez mil
habitantes, Salamanca con quince mil y Valladolid con veinte mil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario